flexibilidad
confort
seguridad
ahorro
 
|
| |
KNX es un sistema de gestión técnica de instalaciones eléctricas capaz de integrar todas las funciones de ingeniería de viviendas y edificios -iluminación, climatización, motores de persianas y cortinas, control de presencia y de accesos, monitorización y control desde un puesto central- para conseguir las mayores cotas de confort, ahorro de energía y seguridad.
De uso fácil e intuitivo por parte del usuario, KNX mide, regula, acciona, controla y muestra todas las funciones de la edificación, convirtiéndola así en un espacio inteligente. El sistema está basado en un bus de control que recorre toda la instalación y a través del cual se comunican todos sus componentes.
|
Ver Estructura y funcionamiento del sistema KNX
Seguridad permanente y total
KNX está siempre alerta, día y noche, independientemente de que la vivienda o edificio estén vacíos o habitados. Para mayor tranquilidad, el sistema conecta detectores de movimiento, sensores de rotura de cristales y control de persianas con su sistema de alarma, botón de emergencia y, si el usuario lo desea, avisa al teléfono móvil. El detector de humo alerta a los habitantes de la vivienda o usuarios del edificio en caso de emisión de humo o incendio. Las fugas de agua o gas también son detectadas y el sistema informa inmediatamente, antes de que se produzcan daños irreparables. Cuando el edificio o vivienda esté vacío, una rutina de simulación de presencia programable hará que las luces interiores o exteriores se enciendan y apaguen, o se muevan las persianas.
Eficiencia y ahorro de energía
KNX permite regular la climatización y la intensidad de la luz artificial por zonas y mantenerlas según los parámetros prefijados y, en caso de ausencia de personas, reducir estas funciones al mínimo deseado. Los detectores de presencia hacen que la luz o la climatización no estén encendidas más tiempo del necesario en pasillos, salas, despachos o habitaciones. Toldos, persianas, contraventanas, termostatos y válvulas de calefacción, sensores para las ventanas y sensores de luz se comunican unos con otros a través del sistema para aprovechar la luz natural y la energía solar, con la consiguiente reducción del consumo de energía eléctrica.
Máximo confort y comodidad
KNX ayuda al usuario o al gestor del edificio a no perder tiempo en acciones rutinarias. Sólo es necesario indicarle qué funciones se desea controlar y, según los parámetros prefijados, éste hará el resto. El sistema permite monitorizar alarmas, niveles de temperatura, encendidos de luces, detección de presencia, etc., y programarlos fácilmente desde un panel de control central. De esta manera, KNX regula la calefacción y el aire acondicionado, protege la vivienda o edificio contra la acción de los rayos solares y recoge toldos y persianas automáticamente cuando el tiempo empeora. El sistema permite bajar todas las persianas apretando un botón, o desde el teléfono móvil. La iluminación también participa de este control inteligente: se puede regular la intensidad y crear escenas ambientales, para después reproducirlas desde un botón o un mando a distancia.
Una inversión de futuro
KNX es un sistema abierto. Su gran ventaja consiste en que la red de componentes y las funciones de automatización pueden ser ampliadas y modificadas en cualquier momento. El sistema dispone de los mejores productos personalizados y que aseguran la solución más eficiente, tanto para proyectos pequeños o grandes, como para edificios de obra nueva o rehabilitación. KNX está preparado para futuras generaciones de productos Jung y de más de 100 fabricantes. Asimismo, es el único sistema estándar que cumple con los requisitos de la Norma Europea (EN 50090), e Internacional (ISO/IEC I4543), para la automatización de edificios y viviendas. La conformidad con estas normas ratifica la calidad y estabilidad de la tecnología KNX y es un sello de garantía para los dueños o gestores del inmueble.
Control eficiente de la climatización y la iluminación con KNX
La edificación es uno de los grandes consumidores energéticos de nuestra sociedad, junto con el transporte o la industria. Para disminuir las emisiones de CO2, y acercarnos al nivel de sostenibilidad, es necesaria una paulatina reducción de la emisión de gases contaminantes procedentes del consumo energético de viviendas y edificios. Los principales consumidores energéticos en una edificación son la climatización y la iluminación. La climatización factura aproximadamente el 75 % del consumo, mientras que la iluminación cuenta con el 20 %, quedando el 5 % restante a cargo de otros consumidores. Por tanto, si queremos reducir el consumo energético en un edificio o vivienda, deberemos implantar un sistema de control que nos permita gestionar eficientemente la calefacción, el aire acondicionado, y la iluminación. La calefacción y el aire acondicionado son, sin duda, los grandes depredadores de energía en los edificios. Así pues, es necesario establecer una temperatura de confort adecuada para el uso que se está haciendo de la vivienda o edificio, y disponer de un sistema capaz de mantenerla ajustada.
En cuanto a iluminación, el Código Técnico de la Edificación exige unos determinados coeficientes de eficiencia energética, además de la existencia de sistemas de regulación y control encaminados al ahorro energético. Según esta normativa, las zonas de uso esporádico dispondrán de un control de encendido y apagado por sistema de detección de presencia o sistema de temporización. KNX permite regular la climatización y la intensidad de la luz artificial por zonas y mantener estas funciones según los parámetros prefijados y, en caso de ausencia de personas, reducir al mínimo deseado. Así, los detectores de presencia hacen que la luz o la climatización no estén encendidas más tiempo del necesario en salas, zonas de paso o habitaciones. Además, una gestión inteligente de los toldos y las persianas ayuda a aprovechar la luz natural y la energía solar, con la consiguiente reducción del consumo de energía eléctrica. Con KNX se puede conseguir un ahorro energético de más del 50% en un edificio, además de una mayor duración de los equipos de iluminación y de producción de frío y calor, que redundará también en una reducción de los costes de
Control automático del nivel de iluminación
Mediante sensores, KNX regula la intensidad de la iluminación fluorescente, en función de la aportación de luz natural. El sensor mide el nivel de luz existente en el interior de la vivienda o edificio y lo compara con la consigna prefijada, el nivel de luz adecuado para la actividad a realizar en ese espacio. En función de la diferencia entre el nivel existente y el deseado, los sensores envían a través de KNX las órdenes de regulación de intensidad. Si hay un aporte suficiente de luz exterior, la iluminación se regula en un rango que puede llegar hasta el 3% de su valor máximo, o se apaga totalmente, con el ahorro energético que ello supone. Manteniendo la intensidad de la luz en los niveles deseados se consigue un alto confort para los ocupantes, ya que se evita la falta o el exceso de luz, dos situaciones perjudiciales para la vista. Por otra parte, se consigue un significativo ahorro en iluminación.
Ahorro por detección de presencia
Cuando el detector capta movimiento, el sistema envía una orden a la luminaria para que mantenga la luz encendida. Una vez deja de detectar movimiento se activa una temporización, tras la cual se apaga la luz. De esta forma se obtiene un importante ahorro energético en iluminación. Tras la marcha de la persona se pone en marcha un segundo contador de tiempo, al final del cual se moderan los parámetros de climatización consignados para esa estancia. Esta vez la temporización será mayor, unos 10 minutos, puesto que la temperatura ambiente conserva una cierta inercia y no es conveniente que los equipos de climatización se conecten y desconecten en intervalos cortos de tiempo. En el momento en que la persona regresa, la temperatura de consigna vuelve al nivel de confort y la luz se enciende, siempre y cuando la luminosidad que proporciona la luz natural esté por debajo del nivel prefijado.
Control de climatización por zonas
El sistema KNX dispone de una amplia gama de controladores de estancia que permiten establecer un control PI de la climatización, ajustando al máximo la temperatura real del ambiente al valor previamente consignado. Disponen de varios modos de funcionamiento (confort, standby, noche, etc.), activables a través del bus, y a cada uno de los cuales corresponde una temperatura de consigna diferente. Esto permite controlar los parámetros de confort desde cualquier otro sensor del bus, como por ejemplo un detector de presencia, para lograr una máxima eficiencia energética. Algunos modelos disponen de display informativo y pulsadores integrados para manejar funciones como iluminación, persianas motorizadas, etc.

|
|