Estructura y funcionamiento del sistema KNX
Todos los componentes del sistema KNX pueden comunicarse entre sí. Esta comunicación se materializa mediante el lanzamiento de un telegrama al bus por parte de cualquier dispositivo. Dicho telegrama contiene unos datos y la dirección del destinatario, que puede ser un solo dispositivo, o un grupo de ellos. Una vez lanzado al bus, el telegrama será recogido sólo por el destinatario, quien lo "leerá" y actuará en consecuencia.
Por lo general, los que emiten los telegramas suelen ser los teclados y los dispositivos sensores, mientras que los destinatarios son habitualmente los actuadores, que son quienes ejecutan las órdenes. No obstante, algunos telegramas pueden viajar en sentido contrario, puesto que los actuadores pueden enviar un mensaje de confirmación hacia los dispositivos de mando, una vez que han ejecutado la orden.
El sistema KNX está estructurado por líneas. Cada una de ellas puede albergar hasta 64 componentes. Asimismo, cada uno de ellos puede realizar hasta 16 acciones (sensor/actuador de 1-16 canales). Mediante los acopladores de línea, se pueden conectar hasta 12 líneas para formar un área (ver figura). A su vez, mediante los acopladores de área, se pueden conectar hasta 15 áreas para formar un sistema completo. La longitud máxima de una línea, incluidas ramificaciones, puede ser de 1.000 m. El cable de bus se puede configurar en línea, en árbol o en estrella. Puesto que KNX es un sistema Multi-Master, no es necesaria ninguna centralita.
Para asegurar un correcto funcionamiento, KNX utiliza el sistema de transmisión de datos CSMA/CA (Tratamiento de colisiones sin pérdida de telegramas). Al programar podemos nombrar funciones prioritarias, y entonces los dispositivos implicados tendrán preferencia a la hora de utilizar la línea de bus. Una vez instalado el sistema, el software de planificación nos permite asignar prioridades y direcciones a los dispositivos de bus, así como programar cada uno de ellos.